sábado, 25 de enero de 2014

Lo que se necesita para encontrar las palabras.
Para transmitir, es lo mismo que abrir el pecho con las ansias de encontrar la llave que encaje en la cerradura del pecho del otro.
Encontrar, hallar esos filos perfectos que se hallan con el verdadero interés.
Entonces, hablamos de las palabras. Expresión. Sentimientos que se expresan con las correctas palabras.
Pero ahora, resulta que si las palabras son bellas, lo han de ser por un canon de belleza que la legitimen- ¿Pero, qué mierda? No se trataba de llegar al otro. pues vayamos al otro.
Ese que en mi contraste me forzará en buscar la palabras adecuadas para acercarnos. Y para que mi expresión sea también la suya, sino la que espera, aquella que le hacía falta.
Pero cuando el tiempo pasa y tienes el corazón cansado de salirse de sí y gritar. unos ojos cansados de alargar la vista de sí mismo. Porque si luego de tantas interpretaciones, ves que no hay respuestas.
Que las palabras se lanzan al vacío, no hay mucha diferencia entre estar vivo o estar muerto.

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