Creo que estoy caduca, o es que aparecí ya en caducidad. Como sea, debió existir en algún momento de la historia la escuela tal que preparase seres para la eterna dependencia, a esos que lo hacen insaciables, eternamente insatisfechos. Forjados en la oscuridad de ideales malditos, estos seres nunca se verán así mismos con orgullo. Y aunque el otro siempre sea la esperanza, su esperanza en la redención con su ideal, es sabido que la ilusión desaparece tan pronto como apareció. Y ahí está de vuelta en su erranza y descorazonada.
sábado, 11 de octubre de 2014
de la dependencia emocional
Comentan de unos seres que se hacen llamar autónomos, que se vanaglorian de ser su propio motivo de existencia, más o menos de esos que se motivan con la masturbación.
martes, 10 de junio de 2014
Información: "El aeropuerto lx espera"
Pasar a ser la avisorada extranjera, una vez cruzas la imaginaria línea concordada.
Da igual a dónde vayas o a dónde vuelvas, la raíces has tenido que cortarlas para moverte.
¿Cómo sobrevive un árbol sin raíces? Dejando de ser árbol.
La imagen inconsciente se hace consciente: El eterno paseo donde se asiste a la presentación de los futuros posibles cual gotas de lluvia. Todo un espectáculo, sí señor... hasta que la seriedad te coge del cuello exigiéndote que el futuro se refleje en tu presente. Es cuando toca la reconstrucción a carne viva tocando hierro candente (y pasarán estos años, y sabré que así fue, porque lo sé).
"Muy bien, Señor porvenir, visto que aún me interesa estar viva, elijo algo digno:Vamos al aeropuerto que de esta situación necesito descansar. Yen ese más allá he oído que hay posibilidades de que traten a uno bien. Y, no es Señor que uno sólo sepa escapar, es que soy irresistiblemente humano, y los hechos resultan emociones embargadoras. Sólo mire estos ojos, están cansados de hasta llorar.. imagínese, pues".
El campesino ha dialogado con su conciencia. Ahora que sabe que hay más campos que cultivar fuera de su pequeño pueblo: ha sentido por primera vez vértigo.
Digamos que hay detrás una segunda conclusión. ¿El futuro puede ser el engaño del eterno errante?
Da igual a dónde vayas o a dónde vuelvas, la raíces has tenido que cortarlas para moverte.
¿Cómo sobrevive un árbol sin raíces? Dejando de ser árbol.
La imagen inconsciente se hace consciente: El eterno paseo donde se asiste a la presentación de los futuros posibles cual gotas de lluvia. Todo un espectáculo, sí señor... hasta que la seriedad te coge del cuello exigiéndote que el futuro se refleje en tu presente. Es cuando toca la reconstrucción a carne viva tocando hierro candente (y pasarán estos años, y sabré que así fue, porque lo sé).
"Muy bien, Señor porvenir, visto que aún me interesa estar viva, elijo algo digno:Vamos al aeropuerto que de esta situación necesito descansar. Yen ese más allá he oído que hay posibilidades de que traten a uno bien. Y, no es Señor que uno sólo sepa escapar, es que soy irresistiblemente humano, y los hechos resultan emociones embargadoras. Sólo mire estos ojos, están cansados de hasta llorar.. imagínese, pues".
El campesino ha dialogado con su conciencia. Ahora que sabe que hay más campos que cultivar fuera de su pequeño pueblo: ha sentido por primera vez vértigo.
Digamos que hay detrás una segunda conclusión. ¿El futuro puede ser el engaño del eterno errante?
domingo, 13 de abril de 2014
evolución del enfermo crónico de nacimiento
evolución del dolor
1. Tu ser explosiona desde dentro: se han destruido de los últimos futuros que continuaban con tu existencia.
2. Vacío: Te descubres sin ilusiones y la existencia es un pozo.
3. Más dolor: pasar del absurdo de la realidad, a tu realidad como absurdo.
4.tragedia: hay que posicionarse frente al suicidio
5.inestabilidad: alta susceptibilidad, si hay suerte reconocerás un verdadero valor fuera, es pronto para reconocerlo dentro.
6.tragedia: posicionarse frente al suicidio. Asumir el caos desde el cual se asoma la posibilidad de dar valor para amar.
7. Los otros. Estuvieron desde siempre y un poco de luz hace brillar sus presencias, muchas de ellas significativas.
8. Recuerdo. Recuerdo que hay dolor, cuando recuerdo la última ilusión desapareció sin justificación.
9. Búsqueda. A la par de nuevos dolores habrá que buscar tiempo para nacer, vislumbrar el valor interior. Búsqueda.
1. Tu ser explosiona desde dentro: se han destruido de los últimos futuros que continuaban con tu existencia.
2. Vacío: Te descubres sin ilusiones y la existencia es un pozo.
3. Más dolor: pasar del absurdo de la realidad, a tu realidad como absurdo.
4.tragedia: hay que posicionarse frente al suicidio
5.inestabilidad: alta susceptibilidad, si hay suerte reconocerás un verdadero valor fuera, es pronto para reconocerlo dentro.
6.tragedia: posicionarse frente al suicidio. Asumir el caos desde el cual se asoma la posibilidad de dar valor para amar.
7. Los otros. Estuvieron desde siempre y un poco de luz hace brillar sus presencias, muchas de ellas significativas.
8. Recuerdo. Recuerdo que hay dolor, cuando recuerdo la última ilusión desapareció sin justificación.
9. Búsqueda. A la par de nuevos dolores habrá que buscar tiempo para nacer, vislumbrar el valor interior. Búsqueda.
De las cartografías que permanecen en la actualidad
Tras los oscuros trazos de una visión sesgada por sus propia unicidad,
por su propia elocuencia originaria que no logra salir de sí, está el acuerdo de sí y su creencia. Tras el despliegue de los trazos, la convicción de lo que ha de ser, para poder seguir siendo, la creencia debe mantenerse en pie, y la aceptación es su lucha.
Las luchas que requieren de opuestos, no necesariamente por naturaleza, pero por la simple presencia que confronta, están los artilugios para el enmascaramiento. La cuestión siempre ha sido convecer. Las opiniones son válidas todas, en tanto se presentan ya enunciadas.
Luego viene el colapso, las presteza del que acepta ser avasallado.
Los márgenes del discurso bien podrían ser el acuerdo de subsistencia, un triste fingir ser otro. Pero la vanidad de quien se ve victorioso, ya atisba su necesidad por el otro para su subsistencia, en este caso vana y de vanidad.
Cada cuanto llegan los excomulgados al paredon? cuando se ha cansado de fingir ser quien no es, cuando reconoce una esencia no desenvuelta. La esencia que tampoco desenvuelve el que vive convencido de su única realidad: la suya. Hay dos seres vacíos: el convencido y el que se deja convencer. Luego está el pantano.
por su propia elocuencia originaria que no logra salir de sí, está el acuerdo de sí y su creencia. Tras el despliegue de los trazos, la convicción de lo que ha de ser, para poder seguir siendo, la creencia debe mantenerse en pie, y la aceptación es su lucha.
Las luchas que requieren de opuestos, no necesariamente por naturaleza, pero por la simple presencia que confronta, están los artilugios para el enmascaramiento. La cuestión siempre ha sido convecer. Las opiniones son válidas todas, en tanto se presentan ya enunciadas.
Luego viene el colapso, las presteza del que acepta ser avasallado.
Los márgenes del discurso bien podrían ser el acuerdo de subsistencia, un triste fingir ser otro. Pero la vanidad de quien se ve victorioso, ya atisba su necesidad por el otro para su subsistencia, en este caso vana y de vanidad.
Cada cuanto llegan los excomulgados al paredon? cuando se ha cansado de fingir ser quien no es, cuando reconoce una esencia no desenvuelta. La esencia que tampoco desenvuelve el que vive convencido de su única realidad: la suya. Hay dos seres vacíos: el convencido y el que se deja convencer. Luego está el pantano.
miércoles, 2 de abril de 2014
Confesiones de un nihilismo
Con 17 dónde estaba?
pensando e imaginando que no habría más pesadillas que vivir,
escuchando y cantando por una vida nueva,
amando y admirando imágenes que ahora solo me hacen llorar,
jugando con la nada mientras el tiempo corriendo me contentaba,
cuando cada segundo me susurraba de la alegría del olvido, del nacimiento de la esperanza.
Y si algún viento me estremecía con nombre de amor
yo siempre estaría dispuesta (la nada siempre te predispone)
Y sin referente, sin padres, sin aplausos ni abrazos crecí.
Las tetas se habían hinchado y el coño se preguntaba a través de mí.
Sí, todo va en retraso en los márgenes de la normalidad.
Cuando surgió lo de la personalidad?
Ese entonces no habían azotes que me apresurasen a definirme,
podía seguir jugando con irrealidades mientras convivía con mis pesadillas.
Era que en esas épocas el cielo era gris,
la pesadumbre me acarreaba a seguir mientras que tanteaba y tonteaba con algunos fines,
futuros que si no lo arreglaban, cuanto menos me sacarían de mí misma.
Esa vida no era mía, la tenía en alquiler. El pago era mantenerla con vida.
pensando e imaginando que no habría más pesadillas que vivir,
escuchando y cantando por una vida nueva,
amando y admirando imágenes que ahora solo me hacen llorar,
jugando con la nada mientras el tiempo corriendo me contentaba,
cuando cada segundo me susurraba de la alegría del olvido, del nacimiento de la esperanza.
Y si algún viento me estremecía con nombre de amor
yo siempre estaría dispuesta (la nada siempre te predispone)
Y sin referente, sin padres, sin aplausos ni abrazos crecí.
Las tetas se habían hinchado y el coño se preguntaba a través de mí.
Sí, todo va en retraso en los márgenes de la normalidad.
Cuando surgió lo de la personalidad?
Ese entonces no habían azotes que me apresurasen a definirme,
podía seguir jugando con irrealidades mientras convivía con mis pesadillas.
Era que en esas épocas el cielo era gris,
la pesadumbre me acarreaba a seguir mientras que tanteaba y tonteaba con algunos fines,
futuros que si no lo arreglaban, cuanto menos me sacarían de mí misma.
Esa vida no era mía, la tenía en alquiler. El pago era mantenerla con vida.
domingo, 23 de marzo de 2014
La soberbia de las creencias
Quiero pensar que estas épocas harán de mi una persona más fuerte pero,
son más grietas, y una desconfianza, (¡oh, hombre!)
una desconfianza total de esas seguridades que quieren mostrar de sí mismos.
También es, y ridículo que es, la negación de todo aquello que aprendiste a amar.
El ser repelente. Y puede que no encuentre más seres abiertos.
Y, existe una apertura de sus corazones, llámese la verdad de sus sentimientos,
pero no serán capaces del verse todo expuestos. Y ahí odio.
O es que simplemente no sirve hacerse cargo de un todo del otro que quiere ser.
Siempre se puede ser más utilizado, claro, pues queda toda una vida que desgastar, y desgaste.
Para descubrir una arqueología del miedo basta con vivir.
Y por último, odio, ahora, la seguridad del resto.
Por último, odio ser el ser que odio.
Me espera una larga vida y sólo con suerte una ridícula muerte vecina.
Y.
Ojalá eso último fuese mi último acto, donde las risas fueran la mía: la conciencia de lo lamentable.
Estética por excelencia. Lo lamentable de lo oculto de esta vida: los espejismos del miedo.
Seguramente no quiero amar y también me odio.
son más grietas, y una desconfianza, (¡oh, hombre!)
una desconfianza total de esas seguridades que quieren mostrar de sí mismos.
También es, y ridículo que es, la negación de todo aquello que aprendiste a amar.
El ser repelente. Y puede que no encuentre más seres abiertos.
Y, existe una apertura de sus corazones, llámese la verdad de sus sentimientos,
pero no serán capaces del verse todo expuestos. Y ahí odio.
O es que simplemente no sirve hacerse cargo de un todo del otro que quiere ser.
Siempre se puede ser más utilizado, claro, pues queda toda una vida que desgastar, y desgaste.
Para descubrir una arqueología del miedo basta con vivir.
Y por último, odio, ahora, la seguridad del resto.
Por último, odio ser el ser que odio.
Me espera una larga vida y sólo con suerte una ridícula muerte vecina.
Y.
Ojalá eso último fuese mi último acto, donde las risas fueran la mía: la conciencia de lo lamentable.
Estética por excelencia. Lo lamentable de lo oculto de esta vida: los espejismos del miedo.
Seguramente no quiero amar y también me odio.
domingo, 2 de marzo de 2014
Para el olvido, la presencia.
Llega un momento donde las formas se evidencian tal cual: sin contenido.
Y su innecesariedad develan su sin sentido
Cuando esto pase, dar por seguro los vacíos es sólo el primer paso.
Si toda la superficie se demuestra como una compleja fachada
donde su único sentido está en la forma: la perdición está estipulada.
Bajo el lema "No hay fin" está " éste es tu final".
Bajo el canto inescrutable, está la inmensidad.
Y bajo ese rostro. Está tu perdición.
Si haz escuchado a un niño preguntar, teme,
pues sería mejor que te preguntes por que no te lo habías cuestionado tú antes.
Tu presencia está en juego.
Siempre lo estuvo y el momento de la conciencia puede ser el indicio de tu perdición.
Cuando no haya más palabras. Te queda el silbido.
¿Cómo sería el canto a la muerte?
Sería, ¿apoteósico?, ¿solemne?, ¿ridículo? O, ¿es que prefieres olvidarlo?
La presencia atrapa, y el momento puede sobrecogerte hasta las entrañas.
Pero nunca, nunca estarás lo suficientemente preparado.
Y su innecesariedad develan su sin sentido
Cuando esto pase, dar por seguro los vacíos es sólo el primer paso.
Si toda la superficie se demuestra como una compleja fachada
donde su único sentido está en la forma: la perdición está estipulada.
Bajo el lema "No hay fin" está " éste es tu final".
Bajo el canto inescrutable, está la inmensidad.
Y bajo ese rostro. Está tu perdición.
Si haz escuchado a un niño preguntar, teme,
pues sería mejor que te preguntes por que no te lo habías cuestionado tú antes.
Tu presencia está en juego.
Siempre lo estuvo y el momento de la conciencia puede ser el indicio de tu perdición.
Cuando no haya más palabras. Te queda el silbido.
¿Cómo sería el canto a la muerte?
Sería, ¿apoteósico?, ¿solemne?, ¿ridículo? O, ¿es que prefieres olvidarlo?
La presencia atrapa, y el momento puede sobrecogerte hasta las entrañas.
Pero nunca, nunca estarás lo suficientemente preparado.
domingo, 16 de febrero de 2014
El cuerpo palpita
Cuando por estas venas corren aguas que antaño fueron drenadas a este cuerpo,
para sobrevivir en este, séase, cuerpo maldito.
Así se acoge el pesar de generaciones.
La naturalidad con que se comprende quien no quiso haber nacido.
Quien que si hubiese conocido este mundo habría repetido: democracia,
y el derecho a voluntad a no haber nacido, incluso antes de nacer...
El dolor, el día a día que desgarra la existencia,
que cuestiona y no encuentra respuesta, porque aunque haya indicios,
no se es franco del todo: Lo absurdo, la compañía del pensamiento existencial
Está también quien da sin dar,
y arriesga habiendo ya ganado.
Al final es la misma quien cae en la estafa: yo.
No hay remedio, y, sí, es lo que resta para tranquilizarse.
Pero la conformidad no es compatible cuando aún se siente.
para sobrevivir en este, séase, cuerpo maldito.
Así se acoge el pesar de generaciones.
La naturalidad con que se comprende quien no quiso haber nacido.
Quien que si hubiese conocido este mundo habría repetido: democracia,
y el derecho a voluntad a no haber nacido, incluso antes de nacer...
El dolor, el día a día que desgarra la existencia,
que cuestiona y no encuentra respuesta, porque aunque haya indicios,
no se es franco del todo: Lo absurdo, la compañía del pensamiento existencial
Está también quien da sin dar,
y arriesga habiendo ya ganado.
Al final es la misma quien cae en la estafa: yo.
No hay remedio, y, sí, es lo que resta para tranquilizarse.
Pero la conformidad no es compatible cuando aún se siente.
sábado, 25 de enero de 2014
Lo que se necesita para encontrar las palabras.
Para transmitir, es lo mismo que abrir el pecho con las ansias de encontrar la llave que encaje en la cerradura del pecho del otro.
Encontrar, hallar esos filos perfectos que se hallan con el verdadero interés.
Entonces, hablamos de las palabras. Expresión. Sentimientos que se expresan con las correctas palabras.
Pero ahora, resulta que si las palabras son bellas, lo han de ser por un canon de belleza que la legitimen- ¿Pero, qué mierda? No se trataba de llegar al otro. pues vayamos al otro.
Ese que en mi contraste me forzará en buscar la palabras adecuadas para acercarnos. Y para que mi expresión sea también la suya, sino la que espera, aquella que le hacía falta.
Pero cuando el tiempo pasa y tienes el corazón cansado de salirse de sí y gritar. unos ojos cansados de alargar la vista de sí mismo. Porque si luego de tantas interpretaciones, ves que no hay respuestas.
Que las palabras se lanzan al vacío, no hay mucha diferencia entre estar vivo o estar muerto.
Para transmitir, es lo mismo que abrir el pecho con las ansias de encontrar la llave que encaje en la cerradura del pecho del otro.
Encontrar, hallar esos filos perfectos que se hallan con el verdadero interés.
Entonces, hablamos de las palabras. Expresión. Sentimientos que se expresan con las correctas palabras.
Pero ahora, resulta que si las palabras son bellas, lo han de ser por un canon de belleza que la legitimen- ¿Pero, qué mierda? No se trataba de llegar al otro. pues vayamos al otro.
Ese que en mi contraste me forzará en buscar la palabras adecuadas para acercarnos. Y para que mi expresión sea también la suya, sino la que espera, aquella que le hacía falta.
Pero cuando el tiempo pasa y tienes el corazón cansado de salirse de sí y gritar. unos ojos cansados de alargar la vista de sí mismo. Porque si luego de tantas interpretaciones, ves que no hay respuestas.
Que las palabras se lanzan al vacío, no hay mucha diferencia entre estar vivo o estar muerto.
El acercamiento que incendia
Porque el camino desaparece con cada paso. Y si hubiera un persecutor, si lo hubiera. También me habría abandonado.
Porque es inútil escarbar. Recorrer en busca de motivo, no se trata de trovar motivos.
Si cuando la miseria aplasta, todo paso adelante da lo mismo que si es un paso atrás.
Pero a veces se presentan fantasmas que por sí mismos se han dibujado rostros.
Sí, rostros que luego se derriten. Y la iluminación del encuentro hace que se desvanezcan sus rostros.
Y ahí están, otra vez, como fantasmas. Es su naturaleza que continúen su paso. Ya han pasado. Se han presentado, y durante su paso tendrán que volver a dibujarse un rostro. Pues con cada presentación se les desvanece la esencia que no tienen.
Porque los encuentros se desarrollan como se desarrolla un incendio, devastando todo con lo que tiene contacto. Los encuentros se incendian si se busca un verdadero contacto.
No existe salvación, sólo perversión.
Los acercamientos sin contacto.
Los golpes, de los que se chocan unos a otros por equivocación.
Roces y caricias de espalda.
Incluso los abrazos de más de cinco segundos se repelen.
Porque es inútil escarbar. Recorrer en busca de motivo, no se trata de trovar motivos.
Si cuando la miseria aplasta, todo paso adelante da lo mismo que si es un paso atrás.
Pero a veces se presentan fantasmas que por sí mismos se han dibujado rostros.
Sí, rostros que luego se derriten. Y la iluminación del encuentro hace que se desvanezcan sus rostros.
Y ahí están, otra vez, como fantasmas. Es su naturaleza que continúen su paso. Ya han pasado. Se han presentado, y durante su paso tendrán que volver a dibujarse un rostro. Pues con cada presentación se les desvanece la esencia que no tienen.
Porque los encuentros se desarrollan como se desarrolla un incendio, devastando todo con lo que tiene contacto. Los encuentros se incendian si se busca un verdadero contacto.
No existe salvación, sólo perversión.
Los acercamientos sin contacto.
Los golpes, de los que se chocan unos a otros por equivocación.
Roces y caricias de espalda.
Incluso los abrazos de más de cinco segundos se repelen.
Solo intentos,
Pero las palabras no se las lleva el viento,
habitan en mi cabeza. Bailan, beben, y escupen en rincones de los cuales nunca saldrán.
Ensucian y se adhieren a las paredes de mi cabeza.
Y ahora soy yo las que las llama. ¡Hacerse presente!, grito.
No hace falta. Ahí están. Y lloro.
Son las palabras y frases que retumban en mi alma.
Mi alma que se va muriendo a su paso. Son esas palabras que se repiten y quedan.
Porque la superación es sólo un golpecito que nos damos en la espalda para seguir caminando sobre barro.
--
Si hubieran palabras que alientan esas nunca se quedaron conmigo.
Son los ecos del vacío.
El aire vacila si moverse o no, ¿tiene sentido?
¡Qué estúpido!, me dije. Como si el movimiento tuviese alguna finalidad, algún sentido.
Entonces te sumerges. Son lazos rotos.
Las frases sueltas de personas con rostros.
Rostros que quisieras olvidar.
La luna se ha sumergido. Que, qué queda? Completa oscuridad.
Es ahora que el camino se emprende, en serio.
A tientas, porque nada es seguro si permanece, porque no permanece,
ni permanece, ni permanece, ni permanece, ni permanece...
Es en confusión como se presenta el horizonte.
No, espera, no! No, no, no hay horizonte. Porque tampoco hay luz.
Se trata de nuestro hogar: la completa desolación de la completa oscuridad.
"What's going on? I fall sleep. That's all"
habitan en mi cabeza. Bailan, beben, y escupen en rincones de los cuales nunca saldrán.
Ensucian y se adhieren a las paredes de mi cabeza.
Y ahora soy yo las que las llama. ¡Hacerse presente!, grito.
No hace falta. Ahí están. Y lloro.
Son las palabras y frases que retumban en mi alma.
Mi alma que se va muriendo a su paso. Son esas palabras que se repiten y quedan.
Porque la superación es sólo un golpecito que nos damos en la espalda para seguir caminando sobre barro.
--
Si hubieran palabras que alientan esas nunca se quedaron conmigo.
Son los ecos del vacío.
El aire vacila si moverse o no, ¿tiene sentido?
¡Qué estúpido!, me dije. Como si el movimiento tuviese alguna finalidad, algún sentido.
Entonces te sumerges. Son lazos rotos.
Las frases sueltas de personas con rostros.
Rostros que quisieras olvidar.
La luna se ha sumergido. Que, qué queda? Completa oscuridad.
Es ahora que el camino se emprende, en serio.
A tientas, porque nada es seguro si permanece, porque no permanece,
ni permanece, ni permanece, ni permanece, ni permanece...
Es en confusión como se presenta el horizonte.
No, espera, no! No, no, no hay horizonte. Porque tampoco hay luz.
Se trata de nuestro hogar: la completa desolación de la completa oscuridad.
"What's going on? I fall sleep. That's all"
domingo, 19 de enero de 2014
"Hoy quiero saborear mi dolor. No pido compasión, ni piedad"
Será que en enero se alinean los astros para situar acontecimientos especialmente desgraciados,
nunca se está suficientemente preparado para el dolor. De hecho se crece de afecciones.
Pero no se trata de una reflexión sobre el dolor de lo quiero escribir.
Es cuando en vez de pensar en la dialéctica de Hegel y la de Adorno y Horkheimer,
la tragedia de tu partida se suma al ya pantanoso lodazal de mi vida,
en la que aún trato de buscar tierra firme para reconstruirme una vida.
Y es en medio del fango donde buscaba aprehender tu amor,
pero cuando te permites tantas licencias, incluso las que pasan por encima de ti,
la reflexión es de lo más doloroso, pues una espera de tal tipo era solo paliativa.
Paliativa sólo porque con la esperanza te autoengañas pensando que lo que él necesita es tiempo para sí,
cuando sabes que más que tiempo para sí (pues todos necesitamos tiempo dedicado a nosotros mismos), aquello que no se ha emprendido ya, no se emprenderá. Pero no quería reconocerlo, y jugué con la esperanza.
Yo tenía intenciones de algo más poético, pero mi creatividad está bastante hasteada de buscar motivos para obligarme a estudiar y así luchar con mis ánimos de tirarme al vacío. Con lo que, pido disculpas y dejo este vídeo de un concierto que aprecio mucho, y es ahora que acompaña mejor que nada mi alma (en el fondo una infeliz de cantina)
Bloque depresivo- boleros de cantina
"Hoy quiero saborear mi dolor. No pido compasión, ni piedad"
nunca se está suficientemente preparado para el dolor. De hecho se crece de afecciones.
Pero no se trata de una reflexión sobre el dolor de lo quiero escribir.
Es cuando en vez de pensar en la dialéctica de Hegel y la de Adorno y Horkheimer,
la tragedia de tu partida se suma al ya pantanoso lodazal de mi vida,
en la que aún trato de buscar tierra firme para reconstruirme una vida.
Y es en medio del fango donde buscaba aprehender tu amor,
pero cuando te permites tantas licencias, incluso las que pasan por encima de ti,
la reflexión es de lo más doloroso, pues una espera de tal tipo era solo paliativa.
Paliativa sólo porque con la esperanza te autoengañas pensando que lo que él necesita es tiempo para sí,
cuando sabes que más que tiempo para sí (pues todos necesitamos tiempo dedicado a nosotros mismos), aquello que no se ha emprendido ya, no se emprenderá. Pero no quería reconocerlo, y jugué con la esperanza.
Yo tenía intenciones de algo más poético, pero mi creatividad está bastante hasteada de buscar motivos para obligarme a estudiar y así luchar con mis ánimos de tirarme al vacío. Con lo que, pido disculpas y dejo este vídeo de un concierto que aprecio mucho, y es ahora que acompaña mejor que nada mi alma (en el fondo una infeliz de cantina)
"Hoy quiero saborear mi dolor. No pido compasión, ni piedad"
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